BRAND STORY
Los Ángeles, 1998 — el sol, la costa y el estilo de vida reunidos.
Con el rigor de la ingeniería y la mirada del diseño, redefinimos el papel de la piscina.

ORIGIN
El fundador Daniel Pearce es ingeniero de fluidos en California. En 1998 adaptó en el garaje de su casa de Los Ángeles la primera bomba silenciosa — para que su hija pudiera entrenar natación sincronizada de noche sin ruido. Ese humilde prototipo fue el origen de SWIMVIP.
Desde entonces, "silenciosa, pura, fiable" forma parte del ADN de la marca. Nuestra comprensión del agua nace de la ingeniería y vuelve siempre a la vida.

LOS ANGELES
Los Ángeles da a SWIMVIP su carácter: apertura, exigencia de calidad de vida y valor para innovar. Nuestro centro de I+D en Irvine convierte el sol de California y el viento del Pacífico en serenidad para cada equipo.
La sede sigue en Los Ángeles; aquel garaje es hoy un centro de marca moderno.

GLOBAL
De Norteamérica a Europa y Asia-Pacífico, las instalaciones SWIMVIP equipan hoteles de cinco estrellas, residencias premium, fincas privadas y centros de entrenamiento nacionales. Un mismo estándar de ingeniería para más de 60 países.
Allí donde esté, cada piscina SWIMVIP comparte la misma promesa de calidad, silenciosa y firme.
Daniel Pearce funda SWIMVIP en Los Ángeles y lanza la primera bomba silenciosa de velocidad variable.
Centro de I+D en Irvine; la gama se amplía a filtración, calefacción y limpieza.
Laboratorio de ingeniería en Stuttgart; estándares de durabilidad más exigentes.
Lanzamiento del control SWIMVIP iQ — toda la piscina gestionada desde la app.
Shanghai se convierte en la sede operativa y de servicios de la región.
Fiel a «Engineered in California», SWIMVIP sigue liderando el estilo de vida de piscina premium.
CRAFTSMANSHIP

Acero inoxidable marine grade estadounidense y polímeros anti-UV para los entornos más exigentes.

Líneas automatizadas y verificación manual en paralelo; procesos críticos inspeccionados al 100 %.

De -20 °C a 55 °C en cámara climática, más de 10 000 horas continuas — la durabilidad está en el ADN.